El autoconsumo fotovoltaico se ha extendido por polígonos industriales, naves logísticas, granjas, bodegas y cooperativas de toda España. Muchas de esas instalaciones superan ya los 100 kW, y casi ninguna tiene un plan de inspección más allá de mirar la producción en la aplicación del inversor.
Por qué inspeccionar una instalación sobre cubierta
El riesgo de incendio
Una instalación sobre cubierta está encima del negocio. Un conector mal crimpado, una caja de conexión deteriorada o un punto caliente intenso pueden alcanzar temperaturas capaces de dañar el aislamiento de la cubierta o iniciar un incendio. La termografía detecta esos calentamientos antes de que se conviertan en un siniestro, y por eso cada vez más aseguradoras la valoran.
Pérdidas que no se ven en la aplicación
El inversor te dice cuánto produce la instalación, no qué módulo está fallando. Un diodo de bypass averiado o un string con un conector suelto pueden restar producción durante años sin que nadie lo note. Con la termografía, cada anomalía queda localizada en su módulo exacto.
Seguridad del personal
Revisar placas caminando por una cubierta de chapa o de fibrocemento implica riesgo de caída, líneas de vida y permisos de trabajo en altura. Con un dron nadie sube a la cubierta.
Lo que hace distinta una inspección en cubierta
- Obstáculos y sombras: lucernarios, extractores, equipos de climatización, petos o chimeneas generan sombras y reflejos que hay que saber interpretar para no confundirlos con defectos.
- Orientaciones distintas: muchas cubiertas tienen faldones con orientaciones e inclinaciones diferentes, que se analizan por separado.
- Espacio aéreo: los polígonos cerca de aeropuertos o de núcleos urbanos pueden requerir coordinación previa.
- Actividad de la empresa: planificamos el vuelo para no interferir con la carga y descarga ni con el personal.
Qué dice la normativa
El autoconsumo se regula en el Real Decreto 244/2019, y la instalación eléctrica debe cumplir el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. El REBT establece inspecciones periódicas por un organismo de control para determinadas instalaciones, como las de baja tensión de más de 100 kW. La termografía no sustituye esa inspección, pero te ayuda a mantener la instalación en buen estado entre una y otra.
Cómo es el servicio
- Nos envías la ubicación, la potencia y, si lo tienes, el plano de la instalación.
- Revisamos el espacio aéreo y coordinamos contigo el día y la hora.
- Volamos con cámara radiométrica y RGB, con la instalación produciendo con normalidad.
- Te entregamos un informe con cada anomalía localizada, su clase de riesgo según la IEC TS 62446-3 y la actuación recomendada.
Trabajamos en polígonos de Madrid, Toledo, Valencia, Albacete, Guadalajara y el resto de España. Pide presupuesto para tu nave.