En una termografía, un módulo sano aparece con una temperatura bastante uniforme. Cuando algo falla, la energía que no se convierte en electricidad se disipa en forma de calor, y ese calor forma patrones que delatan el tipo de problema. Estos son los más habituales en las plantas que inspeccionamos.
Punto caliente en una célula (hot spot)
Cómo se ve: una célula, o parte de ella, claramente más caliente que sus vecinas.
Causas habituales: microfisuras, defectos de soldadura en las cintas, células de menor calidad, o una sombra o suciedad persistente sobre esa célula.
Por qué importa: la célula afectada deja de generar y pasa a consumir energía del resto del string. Si el calentamiento es intenso y continuado, puede degradar el encapsulante, quemar el backsheet y, en casos extremos, provocar un incendio.
Diodo de bypass activado
Cómo se ve: un tercio del módulo (uno de sus tres submódulos) más caliente de forma uniforme, con forma de franja.
Causas habituales: una sombra o una célula defectuosa que fuerza al diodo a conducir, o un diodo averiado en cortocircuito.
Por qué importa: ese submódulo deja de aportar, así que el módulo pierde en torno a un tercio de su producción. Si la causa es el diodo averiado, la pérdida es permanente y no se ve desde el suelo.
Módulo o string desconectado
Cómo se ve: uno o varios módulos completos, o un string entero, más calientes que el resto y con temperatura uniforme.
Causas habituales: fusibles fundidos, conectores sueltos, cables dañados por roedores o por la maquinaria de mantenimiento, o un fallo en el inversor.
Por qué importa: un string desconectado no produce nada. Es de las anomalías más fáciles de corregir y de las que más energía recuperan, por eso conviene detectarlas cuanto antes.
PID (degradación inducida por potencial)
Cómo se ve: módulos con un patrón de células más calientes que otras, en «tablero de ajedrez», más marcado en los módulos situados en el extremo negativo del string.
Causas habituales: la diferencia de potencial entre las células y el marco a tierra, favorecida por humedad y temperatura altas.
Por qué importa: la pérdida de potencia avanza con el tiempo y puede ser muy importante. Detectado pronto, se puede frenar o revertir parcialmente.
Cajas de conexión, conectores y cableado
Cómo se ve: calentamiento muy localizado en la caja de conexión del módulo, en un conector MC4 o en un punto del cableado.
Causas habituales: conexiones mal crimpadas, conectores de fabricantes distintos mezclados, corrosión o humedad.
Por qué importa: es la anomalía con más riesgo de incendio. Normalmente se clasifica como CoA 3 (relevante para la seguridad) y se notifica de inmediato.
Suciedad localizada y sombras
Cómo se ve: calentamientos irregulares que coinciden con manchas visibles en la imagen RGB: excrementos de aves, barro, hojas o la sombra de un poste, una valla o la vegetación.
Por qué importa: no son defectos del módulo, pero sí pérdidas evitables, y mantenidas en el tiempo pueden acabar generando puntos calientes reales. La solución suele estar en el plan de limpieza o en el desbroce.
Otros patrones
- Delaminación y burbujas: zonas irregulares más calientes, a menudo visibles también en la imagen RGB.
- Vidrio roto: patrón de calentamiento disperso en todo el módulo.
- Células desactivadas por fabricación («células muertas»): una célula fría o caliente aislada desde el primer día, típico motivo de reclamación en garantía.
Cómo se clasifican
La norma IEC TS 62446-3 asigna a cada anomalía una clase CoA según su tipo y su riesgo, no solo según la diferencia de temperatura. En nuestros informes cada ficha incluye el tipo de anomalía, la ΔT medida, la clase CoA, la ubicación exacta (inversor, string y módulo) y la acción recomendada.
¿Quieres saber qué anomalías tiene tu planta? Pide presupuesto o consulta cada cuánto conviene inspeccionarla.