Vista aérea de una planta fotovoltaica

Guía de termografía

Termografía con drones: qué es, cómo funciona y para qué sirve

Qué mide una cámara térmica radiométrica, por qué montarla en un dron y qué problemas revela en una instalación fotovoltaica. Explicado por quien vuela las inspecciones.

La termografía con drones consiste en sobrevolar una instalación con una cámara térmica para medir la temperatura de su superficie y detectar zonas que se calientan más de lo normal. En una planta fotovoltaica, ese calor extra casi siempre significa lo mismo: energía que debería convertirse en electricidad y se está perdiendo, o un componente que trabaja fuera de sus condiciones.

Qué mide una cámara térmica

Todo cuerpo emite radiación infrarroja en función de su temperatura. Las cámaras termográficas que usamos en inspección captan esa radiación en la banda del infrarrojo de onda larga (aproximadamente entre 7,5 y 14 micras) con un sensor de microbolómetros, y la convierten en una imagen en la que cada píxel representa una temperatura.

Lo importante es que la cámara sea radiométrica: además de la imagen, guarda el valor de temperatura de cada píxel. Eso permite medir la diferencia de temperatura (ΔT) entre una célula sospechosa y sus vecinas, que es la base para decidir si estamos ante una anomalía y lo grave que es.

Por qué montarla en un dron

En una planta de varios megavatios hay decenas de miles de módulos. Revisarlos uno a uno con una cámara de mano exige recorrer kilómetros de filas, con resultados que dependen del ángulo, la hora y el operador. Con un dron:

  • Se revisa el 100 % de la planta en una fracción del tiempo.
  • El ángulo de visión es constante, casi perpendicular al módulo, lo que reduce reflejos y errores de lectura.
  • Cada imagen queda georreferenciada, así que cada anomalía tiene coordenadas exactas para que el equipo de mantenimiento vaya directo al módulo.
  • No hay que parar la planta ni que nadie camine entre las estructuras.

Cómo es una inspección termográfica con dron

  1. Estudio de la instalación. Con el layout de la planta definimos los bloques de vuelo, la altura y el solape necesarios para que cada célula quede bien representada en la imagen térmica.
  2. Planificación del vuelo. Programamos rutas automáticas con UgCS, de modo que la cobertura sea homogénea y repetible en futuras campañas.
  3. Comprobación de condiciones. Antes de despegar verificamos irradiancia (más de 600 W/m² en el plano de los módulos), nubosidad y viento, tal como exige la norma IEC TS 62446-3.
  4. Vuelo. El dron captura imágenes térmicas y RGB simultáneamente. La planta sigue produciendo con normalidad.
  5. Procesado y análisis. Generamos el ortomosaico térmico, revisamos cada anomalía y la clasificamos por tipo y severidad.
  6. Informe. Fichas por anomalía con imagen térmica, imagen visible, ubicación (inversor, string, módulo y coordenadas) y la acción recomendada.

Qué detecta la termografía en una planta solar

Las anomalías más frecuentes, que explicamos en detalle en la guía de anomalías térmicas en paneles solares, son:

  • Puntos calientes en célula por microfisuras, defectos de soldadura o sombras persistentes.
  • Diodos de bypass activados, que dejan un tercio del módulo sin producir.
  • Módulos o strings desconectados, que aparecen completos más calientes que el resto.
  • PID (degradación inducida por potencial), con un patrón característico en los módulos del extremo negativo del string.
  • Cajas de conexión y conectores sobrecalentados, con riesgo de incendio.
  • Suciedad localizada y sombras, que no son defectos del módulo pero sí pérdidas evitables.

Más allá de la fotovoltaica

La misma técnica sirve para inspeccionar cubiertas (humedades y pérdidas de aislamiento), líneas y subestaciones eléctricas, o para seguir cultivos. Nuestra especialidad es la fotovoltaica, donde la norma IEC TS 62446-3 da un marco claro para que los resultados sean comparables y defendibles ante un fabricante o una aseguradora.

Qué pedirle a una empresa de termografía con drones

  • Cámara radiométrica y resolución suficiente para ver cada célula.
  • Termógrafo certificado, no solo piloto de drones.
  • Clasificación de anomalías conforme a IEC TS 62446-3.
  • Informe con ubicación exacta de cada anomalía y entrega en formatos que tu equipo pueda usar (PDF, Excel/CSV).
  • Pareja de imágenes térmica + RGB para distinguir un defecto real de una mancha de suciedad.

Si quieres ver cómo es un informe real, pídenos uno de muestra. Y si tu planta está en una provincia concreta, consulta nuestra página de termografía con drones por provincias.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntarnos

¿Qué diferencia hay entre una cámara térmica normal y una radiométrica?

Una cámara térmica no radiométrica solo muestra una imagen de colores relativa. Una radiométrica guarda un valor de temperatura en cada píxel, lo que permite medir diferencias de temperatura y clasificar anomalías con criterios objetivos.

¿La termografía con dron sustituye a las curvas I-V?

No, se complementan. La termografía revisa el 100 % de los módulos en poco tiempo y localiza dónde está el problema; las curvas I-V o las mediciones eléctricas sirven después para cuantificar con precisión el fallo en los strings señalados.

¿Se puede hacer termografía de noche?

No en fotovoltaica. Las anomalías solo se ven cuando los módulos están generando, por eso la inspección se hace con el sol alto y una irradiancia mínima de 600 W/m².

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