Vista aérea de una planta fotovoltaica

Guía de termografía

Termografía de recepción de plantas fotovoltaicas

Antes de firmar la recepción de una planta solar conviene saber en qué estado están de verdad sus módulos. Una termografía con dron lo documenta panel a panel y deja una línea de base para toda la vida de la instalación.

La termografía de recepción es la inspección termográfica que se hace a una planta fotovoltaica nueva, o a una ampliación, en el momento en que pasa del constructor (el EPC) al propietario. Sirve para comprobar que los módulos, las conexiones y los strings llegan sin defectos a la operación comercial, y para dejar documentado ese estado.

Con un dron se revisa el 100 % de los módulos en poco tiempo y sin intervenir en la instalación, algo imposible de hacer a pie en una planta de varios megavatios.

Por qué hacerla antes de firmar la recepción

En la construcción de una planta pasan muchas cosas: transporte de miles de módulos, descarga, montaje en estructura, cableado y conexionado en campo. Cada paso puede dejar defectos que no se ven a simple vista y que no siempre aparecen en el SCADA durante los primeros días:

  • Módulos dañados en transporte o montaje: células rotas o con microfisuras que, al producir, se calientan más que sus vecinas.
  • Conectores mal crimpados o mal acoplados, que se sobrecalientan y con el tiempo pueden provocar un incendio.
  • Strings sin conectar o con fusibles abiertos, que se ven en la termografía como filas enteras de módulos más calientes que no aportan potencia.
  • Diodos de bypass defectuosos desde fábrica.
  • Defectos de fabricación del módulo que se manifiestan en las primeras horas de funcionamiento.
  • Sombras de la propia obra: estructuras, casetas, vallados o vegetación que no estaban en el proyecto.

Si estos problemas se descubren después de firmar la recepción, discutir quién los causó es mucho más difícil. Detectados antes, son una lista de pendientes del EPC.

Cuándo hacerla: PAC y FAC

En los contratos de construcción de plantas solares suele haber dos hitos de recepción:

  • Recepción provisional (PAC), cuando la planta entra en operación comercial. Es el momento de la primera termografía: documenta el estado inicial y genera la lista de defectos a corregir.
  • Recepción definitiva (FAC), al final del periodo de garantía del constructor, que suele durar uno o dos años. Una segunda termografía antes del FAC muestra qué defectos han aparecido durante ese tiempo y si los pendientes de la primera se corrigieron.

Entre ambas, la termografía también es útil para comprobar las reparaciones del EPC antes de darlas por cerradas.

Qué debe cumplir la inspección

Para que el informe tenga valor frente al EPC o al fabricante, la inspección tiene que seguir la especificación IEC TS 62446-3, que forma parte de la serie IEC 62446 sobre pruebas, documentación y mantenimiento de sistemas fotovoltaicos. Lo esencial:

  • Irradiancia de al menos 600 W/m² y estable durante el vuelo, para que las anomalías tengan contraste suficiente.
  • Resolución geométrica adecuada, de modo que cada célula quede representada con varios píxeles de la cámara térmica.
  • Cámara radiométrica, que mide la temperatura de cada píxel y permite calcular la diferencia de temperatura (ΔT) de cada anomalía.
  • Clasificación de cada anomalía por clases de severidad (CoA) y ubicación por inversor, string y módulo.

En FlyWorkDrone volamos con drones DJI de la serie Matrice y sensores térmicos radiométricos, y el análisis lo hacen termógrafos con certificación ITC.

Qué te entregamos

  • Ortomosaico térmico georreferenciado de toda la planta, que sirve como referencia del estado inicial.
  • Ficha de cada anomalía con imagen térmica y visible, ΔT, clase CoA, coordenadas y ubicación por inversor, string y módulo.
  • Listado en Excel/CSV que el EPC puede usar directamente como lista de pendientes.
  • Visor web de la planta, donde se marca el estado de cada reparación (pendiente, en reparación o reparada) y se comparan las inspecciones de PAC y FAC.

Así, cuando llega la recepción definitiva, ya sabes qué se corrigió, qué sigue pendiente y qué es nuevo. Puedes ver cómo interpretar cada parte del documento en nuestra guía sobre cómo leer un informe de termografía fotovoltaica.

La termografía de recepción como línea de base

Además de servir en la recepción, la primera termografía es la referencia con la que comparar todas las inspecciones posteriores. Cuando dentro de unos años aparezcan módulos con PID o puntos calientes, podrás demostrar que no estaban ahí al principio, lo que facilita reclamar la garantía de producto al fabricante.

Si quieres saber cuánto puede costar en tu caso, mira los factores que influyen en el precio de una termografía con drones o pídenos presupuesto con la potencia y la ubicación de la planta.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Quién suele encargar la termografía de recepción?

El propietario de la planta o su ingeniería de supervisión, para comprobar el trabajo del EPC antes de aceptarlo. También la piden los propios EPC, para entregar la planta con un estado documentado, y los fondos o bancos que financian o compran el activo.

¿Se puede hacer la termografía de recepción si la planta todavía no vierte a red?

La termografía necesita que los módulos estén generando corriente, así que la planta tiene que estar conectada y produciendo, o al menos con los strings en carga. Por eso suele hacerse en la puesta en marcha o justo después.

¿Sustituye a la electroluminiscencia?

No. La termografía revisa el 100 % de los módulos y localiza dónde hay problemas; la electroluminiscencia sirve después para documentar con más detalle los módulos sospechosos, por ejemplo los que se van a reclamar al fabricante.

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